Muchas veces, Facebook me hace pensar… El otro día, echando un vistazo a esta red social, encontré la siguiente frase: » El mejor momento de nuestra vida es cuando no te interesa la vida de nadie y te importa un carajo lo que opinen de ti».

Me encantó. Y me hizo pensar. Cuántas veces nos hemos impuesto un límite simplemente por el odioso «qué dirán». Todos, en mayor o menor medida, tenemos miedo al rechazo y quien diga lo contrario, miente, pero desde luego, eso no nos debe impedir hacer lo que realmente queremos o creemos que debemos hacer.

Obviamente, no podemos impedir que la gente opine pero sí podemos evitar prestarle atención y, desde luego, que nos condicione nuestra forma de actuar. No necesitamos en absoluto la aprobación de nadie porque, pensadlo bien, si permitimos que nos afecte, dejamos de actuar libremente y pasamos a ser esclavos «del qué dirán».

Tened en cuenta una cosa: Las críticas y opiniones negativas no nos definen. Son sólo eso, opiniones, y tenemos que tener muy claro quiénes somos y por qué actuamos en cada momento de una determinada forma. Tenemos que andar por la vida con la cabeza bien alta.

No le podemos caer bien a todo el mundo con lo que, buscar la aprobación general es una auténtica pérdida de tiempo.

Os voy a dar dos consejos que a mí me han ido muy bien y creo que os pueden ser de bastante utilidad:

En primer lugar, tal y como os comenté en un post hace unos meses, intentar rodearos de gente positiva evitando el contacto con las personas tóxicas.

Y en segundo lugar, como les suelo decir a mis hijas, que sólo os importe lo que piense de ti la gente que realmente quieres. El resto, que os de igual.

Comencemos a vivir nuestra propia vida, sin ponerle trabas ni limitaciones. De esta forma, seremos mucho más felices.

Un beso!

Vestido de www.ladyframboiseshop.com

Fotos de Fernando Bajo Alvarez

Email: fbajoalvarez@gmail.com

2 Comentarios

  1. Confiar en uno mismo es la referencia. El espejo donde hay que mirarse, es de cristal, no habla para complicar tu criterio personal. La sociedad arrastra y así estamos, creandonos una dependencia agresiva que nos lleva a desconfiar de lo que nos dicta el sentido común.

    Muy buen post.

    Una vez más puedo decir que ha sido un placer trabajar contigo.

Escribir Comentario